Estados Unidos tuvo un arranque espectacular en el Mundial con una victoria por 4-1 sobre Paraguay, una actuación tan brillante que pasará a la historia
La Selección de Estados Unidos no podría haber pedido un mejor comienzo para su campaña en la Copa Mundial de la FIFA 2026. Su victoria por 4-1 sobre Paraguay el viernes la sitúa en lo más alto de un Grupo D muy competitivo, con una diferencia de goles de +3.
Esa fría realidad apenas refleja lo perfectos que fueron los primeros 90 minutos de este torneo para los hombres de Mauricio Pochettino. Los cuatro goles marcados por el equipo estadounidense representan su cifra más alta en un partido de la Copa del Mundo. Además, casi duplicaron a su rival en posesión (65% frente a 35%), intentos de pase (598 frente a 319), ocasiones creadas (12 frente a 7) y remates (16 frente a 9).
Tanto en la tribuna de prensa y los pasillos del estadio como en las reuniones para ver el partido por todo el país, la actuación planteó una pregunta: ¿ha sido esta la mejor versión que se ha visto de la selección estadounidense?
Para responder a esta pregunta, ESPN consultó a los analistas del equipo nacional Jeff Carlisle, Sam Borden y Cesar Hernandez.

¿En qué medida superó la Selección de EE. UU. las expectativas frente a Paraguay?
Pensé que veríamos una actuación estadounidense aguerrida, poco estética y sufrida, más centrada en la lucha que en el fútbol. En cambio, vimos creatividad, arte y un ataque implacable; como indicó Weston McKennie, fue como si Estados Unidos estuviera jugando un partido informal y distendido. Eso no es algo que se suela asociar con este equipo. ¿Ahora? Parece una expectativa más realista. Si Estados Unidos logra acercarse de nuevo a ese nivel de juego vistoso y divertido en sus próximos partidos, cautivará al país tal y como siempre soñó
Que los anfitriones hicieran que Paraguay pareciera tan inoperante es un logro increíble y una prueba fehaciente no solo de la táctica de Pochettino, sino, aún más, de la ejecución de los jugadores. Christian Pulisic nunca se había visto mejor. Malik Tillman fue una revelación. Folarin Balogun fue todo lo que Estados Unidos había buscado en un delantero.